El mundo moderno, su dinámica y desarrollo; la forma y medio en que nos relacionamos e intercambiamos y comercializamos, exigen un nuevo paradigma, las nuevas realidades y los que ellas imponen, exigen echar al traste políticas, que pueden haber funcionado bien en este pasado siglo, y como determinador se exige un cambio en la mentalidad de las organizaciones y de los individuos.
Los cambios gerenciales para esta nueva centuria, jalonan cambios en lo político, y lo económico, ya que los mismos obedecen a las nuevas realidades sociales, demográficas, económicas y geopolíticas y las formas en que las conjure la organización irá formalizando modelos o patrones dentro de la estructura total de su entorno.
Pero aclaremos, que no es que, la teoría economia y la teoría política propongan los cambios, es la organización con sus componentes, especialmente cada persona que trabaje con su conocimiento, a los que la organización toma como sus activos estratégicos. Para esta nueva era el conocimiento marca la magnificación de la organización, tema este que a pesar de su actualidad fue propuesto en 1969 por Peter Drucker, con el término de “knowledge worker” refiriéndose a la persona cuya herramienta principal de trabajo es el conocimiento.
Esta persona es la esencia pura de la administración, en un contexto axiológico, no son simples empleados, se estiman como asociados, pues llegan a saber tanto de su trabajo y empleo mas que su jefe, por ejemplo el mecánico aéreo que conoce mucho mejor el estado técnico de la aeronave, que el gerente de la aerolínea, que es su jefe. Estos asociados son subalternos, ya que dependen del jefe, pero este último para lograr un buen desempeño de su propio cargo se asocia con los que le pueden instruir para lograrlo.
Lo anterior se cita en un contexto esencial, en la práctica ocurre y se maneja con las d
estrezas y habilidades del administrador, su manejo de grupo y liderazgo que proyecte; como es el caso del director de la filarmónica quien dirige a todos los músicos pero es probable que no sepa tocar algunos instrumentos de su orquesta, pero logra su propósito con la coordinación, claridad y transparencia de sus metas y su comunicación con los componentes de su empresa.
Así pues, podemos determinar que si el jefe necesita a los que conocen el trabajo, estos a su vez necesitan de quien los dirija, y estipule las normas, valores y cursos de acción de cada recurso y conocimiento.
Es probable que la productividad del que trabaja con el conocimiento se convierta en el ápice de la administración de personal, generando nuevos modelos de Gerencia del recurso, con la premisa sugerida, que la nueva meta es hacer productivos los conocimientos y atributos de cada persona.
Así, como el conocimiento, las nuevas tecnologías y su incorporación a todos los aspectos y actividades circundantes a las sociedades y las organizaciones, se suman a los desafíos de la nueva gerencia. Las tecnologías modernas, en comparación con las anteriores, no surgen paralelas, sino que se cruzan constantemente, así entonces la industria y su tecnología sufre una revolución permanente por el desarrollo y puesta en práctica de algún avance tecnológico.
Estas tecnologías nuevas e innovadores presumen una actitud constante al cambio, modernismo y competitividad, nada es estático, y al organización, su administración, y su grado de conocimiento tampoco lo puede ser, debe aprender, adquirir, adaptar y transformar su mentalidad.
Otro factor, es el mercado y en especial el consumidor, que como bien sabemos es sobre quien esta la decisión de hacer de un producto, una marca u organización lo que a bien tenga.
Así, como la gerencia en la aplicación y uso de tecnología, estima que por los niveles de competitividad del nuevo mundo y la internacionalización de las economías, estas tecnologías no son exclusivas, A
sí mismo, debe entender e interpretar que no existe un uso final estipulado para ningún producto o servicio, y que, inversamente, ningún uso final va a estar asociado exclusivamente con cierto producto o servicio, ello obedece por igual a la globalización y la diversidad de necesidades y usos de un bien.
Un factor con igual importancia, pero algo mas critico, es que el punto de partida para la gerencia, ya no puede seguir siendo su producto o servicio, ni tampoco su mercado conocido, ni la satisfacción de la necesidad de este. El nuevo punto de partida tiene que ver con lo que el cliente considere como valioso, es decir no el producto en si mismo, si no lo que represente, un respaldo una garantía, una organización detrás de él, un valor una calidad, es decir que se vana a rebatir los postulados de la atención al cliente. En fin los fundamentos de valor y decisión de los clientes respecto a como distribuir sus ingresos disponibles, debe ser la preocupación de los nuevos estudios de mercado, y mirar sus resultados como los puntos de arranque para la política y la estrategia gerencial, definiendo claramente lo que espera el cliente o consumidor al adquirir un producto, independiente de su propósito básico satisfactor.
Los cambios gerenciales para esta nueva centuria, jalonan cambios en lo político, y lo económico, ya que los mismos obedecen a las nuevas realidades sociales, demográficas, económicas y geopolíticas y las formas en que las conjure la organización irá formalizando modelos o patrones dentro de la estructura total de su entorno.
Pero aclaremos, que no es que, la teoría economia y la teoría política propongan los cambios, es la organización con sus componentes, especialmente cada persona que trabaje con su conocimiento, a los que la organización toma como sus activos estratégicos. Para esta nueva era el conocimiento marca la magnificación de la organización, tema este que a pesar de su actualidad fue propuesto en 1969 por Peter Drucker, con el término de “knowledge worker” refiriéndose a la persona cuya herramienta principal de trabajo es el conocimiento.
Esta persona es la esencia pura de la administración, en un contexto axiológico, no son simples empleados, se estiman como asociados, pues llegan a saber tanto de su trabajo y empleo mas que su jefe, por ejemplo el mecánico aéreo que conoce mucho mejor el estado técnico de la aeronave, que el gerente de la aerolínea, que es su jefe. Estos asociados son subalternos, ya que dependen del jefe, pero este último para lograr un buen desempeño de su propio cargo se asocia con los que le pueden instruir para lograrlo.
Lo anterior se cita en un contexto esencial, en la práctica ocurre y se maneja con las d
estrezas y habilidades del administrador, su manejo de grupo y liderazgo que proyecte; como es el caso del director de la filarmónica quien dirige a todos los músicos pero es probable que no sepa tocar algunos instrumentos de su orquesta, pero logra su propósito con la coordinación, claridad y transparencia de sus metas y su comunicación con los componentes de su empresa.Así pues, podemos determinar que si el jefe necesita a los que conocen el trabajo, estos a su vez necesitan de quien los dirija, y estipule las normas, valores y cursos de acción de cada recurso y conocimiento.
Es probable que la productividad del que trabaja con el conocimiento se convierta en el ápice de la administración de personal, generando nuevos modelos de Gerencia del recurso, con la premisa sugerida, que la nueva meta es hacer productivos los conocimientos y atributos de cada persona.
Así, como el conocimiento, las nuevas tecnologías y su incorporación a todos los aspectos y actividades circundantes a las sociedades y las organizaciones, se suman a los desafíos de la nueva gerencia. Las tecnologías modernas, en comparación con las anteriores, no surgen paralelas, sino que se cruzan constantemente, así entonces la industria y su tecnología sufre una revolución permanente por el desarrollo y puesta en práctica de algún avance tecnológico.Estas tecnologías nuevas e innovadores presumen una actitud constante al cambio, modernismo y competitividad, nada es estático, y al organización, su administración, y su grado de conocimiento tampoco lo puede ser, debe aprender, adquirir, adaptar y transformar su mentalidad.
Otro factor, es el mercado y en especial el consumidor, que como bien sabemos es sobre quien esta la decisión de hacer de un producto, una marca u organización lo que a bien tenga.
Así, como la gerencia en la aplicación y uso de tecnología, estima que por los niveles de competitividad del nuevo mundo y la internacionalización de las economías, estas tecnologías no son exclusivas, A
sí mismo, debe entender e interpretar que no existe un uso final estipulado para ningún producto o servicio, y que, inversamente, ningún uso final va a estar asociado exclusivamente con cierto producto o servicio, ello obedece por igual a la globalización y la diversidad de necesidades y usos de un bien.Un factor con igual importancia, pero algo mas critico, es que el punto de partida para la gerencia, ya no puede seguir siendo su producto o servicio, ni tampoco su mercado conocido, ni la satisfacción de la necesidad de este. El nuevo punto de partida tiene que ver con lo que el cliente considere como valioso, es decir no el producto en si mismo, si no lo que represente, un respaldo una garantía, una organización detrás de él, un valor una calidad, es decir que se vana a rebatir los postulados de la atención al cliente. En fin los fundamentos de valor y decisión de los clientes respecto a como distribuir sus ingresos disponibles, debe ser la preocupación de los nuevos estudios de mercado, y mirar sus resultados como los puntos de arranque para la política y la estrategia gerencial, definiendo claramente lo que espera el cliente o consumidor al adquirir un producto, independiente de su propósito básico satisfactor.




